El blog de Ana Pardo

Watercolour = Water + Color (cualquier color)

Por Ana Pardo en Domingo, 12 Mayo 2013. Archivado en Reseñas

Postal de navidad

   Hoy comienzo mi aventura en las redes sociales y, mientras aprendo a desenvolverme por los entresijos de este mundo, solicito a todos los lectores que perdonen mis errores de estilo a la hora enjuiciar el tipo de comentarios para estos medios. Tan sólo deseo abrir un foro de debate donde a través de mi obra y mi experiencia podamos enriquecernos todos. De este modo, y como suelen decir los programadores en su primera prueba:

Hola mundo.

   Una de las cosas que suelen decirme las personas que me conocen es que observan mundos paradójicos en la solidez de mi carácter. Me gusta provocar risa cuando estoy seria (así terminamos llorando de alegría o riéndonos de las penas),  o habiendo coronado al óleo como rey absoluto de los medios pictóricos, aquí confieso que la acuarela ha sido en mi carrera la reina que muchas veces lo destronó. La paradoja en este asunto está en que mis descubrimientos sobre color que hicieron avanzar mi pintura al óleo proceden de la acuarela. Esto me lleva a tratar una de mis preocupaciones sobre la elección del procedimiento técnico de la acuarela. En este momento se ha llegado al rechazo del color o pigmento opaco en esta técnica, y no solo por cuestión de estilo sino que se ha tachado de incorrecto su uso y los acuarelistas “puros” no quieren ni oír hablar de ello. Siempre admiro una obra por lo que tiene de expresiva, por el espectáculo visual que ofrece, por lo sublime de su contenido y no por su técnica ya que siendo ésta imprescindible, se da por supuesta en un buen pintor y no juzgamos a un arquitecto por la verticalidad de su edificio o por un techo sin goteras. De este modo quiero reivindicar el uso libre de todo tipo de pigmentos en la acuarela y no limitarla al uso de los que son transparentes del mismo modo que veríamos ridículo hacerlo en la pintura al óleo. Defender la transparencia en la acuarela con el argumento de la luminosidad es no entender que la luminosidad procede de recursos más complejos como la asociación de colores determinados o la orquestación tonal y de temperatura, efecto más difícil de conseguir y más admirable que la simple restricción de un tipo de pigmento. Un ejemplo de esto es el uso que hacía Turner del pigmento opaco cuando lo necesitaba y no creo que nadie en su sano juicio o sin él tenga argumentos para criticar su técnica.

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